Energía

Frente al doble desafío del cambio climático y del fin del petróleo, el actual modelo energético sigue basándose en el consumo de recursos cada vez más escasos y sigue agrediendo y degradando el medio ambiente.
     Es imprescindible una revolución energética hacia la mitigación, adaptación, participación y comunicación con objetivos de reducción urgentes
y ambiciosos en línea con los propuestos por la comunidad científica. En esta línea, es necesario fomentar el ahorro y la reducción del consumo, la eficiencia energética y las energías realmente renovables.

     Contra el cambio climático y el pico del petróleo proponemos:
     Como objetivo general, una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del 40% en 2020 y del 90% en 2050. (Propuesta del Partido Verde Europeo)
     a) La energía más barata y más limpia es la que no se consume; es necesaria y viable una reducción del consumo del 20% para el 2015: actuando sobre el consumo público, realizando campañas de sensibilización de la ciudadanía, promoviendo una arquitectura eficiente energéticamente y un urbanismo racional, un uso eficiente de los medios de transporte o una mayor utilización de las TIC para sustituir desplazamientos innecesarios, por ejemplo.
     b) Elaborar Planes Municipales de fomento de las energías renovables y de ahorro y eficiencia energética, empezando por las instalaciones públicas.
     c) Crear sistemas locales de gestión energética y potenciar la producción local de energía a través de una planificación descentralizada y participativa, racional y coordinada a nivel comarcal.
     d) Mejorar el rendimiento energético de los procesos industriales, internalizando el coste real de las actuales fuentes de energía y la gestión de los residuos así como el coste medioambiental. Fomentar la cogeneración de calor y electricidad y recuperación del calor residual industrial.
     e) Apoyo a la investigación a pequeña escala, así como al desarrollo de otras líneas de investigación (no solamente sobre las renovables), en el intento de conseguir energía del plasma, energía punto cero y otras.
    f) Aplicación de un sistema tarifario justo basado en el principio de “MUNICIPIO DE EFICIENCIA TERMODINÁMICA”, por delante de los principios de rentabilidad. Es cierto que en los años 90 Navarra puso en marcha una apuesta importante para el desarrollo de las energías renovables. Pero una política errática fundada en el desarrollismo y el cortoplacismo ha "neutralizado" dicha apuesta, centralizando -por ejemplo- la gestión en una única empresa distribuidora en régimen real de monopolio.
     
Como medida primera y urgente apostamos por crear sistemas locales de gestión energética (no están tan lejos los tiempos en que muchas localidades -a través sobre todo de la hidroeléctrica- generaban su propia energía). 
Y a medio-largo plazo, nuestra apuesta es la autosuficiencia energética con energías limpias (renovables y otros futuros productos), eliminando progresivamente las que aumentan los GEI, en primer lugar las centrales térmicas de Castejón, cuya principal finalidad es hacer posible el desarrollo del proyecto del TAV en Navarra.